Hoy no estoy para usar frases con plenitud de calificativos ni nada, y aprovechando que nadie lee esto, me parece que puedo decir que creo que solamente puedo alimentarme de la felicidad de los demás. Estoy sola, como nunca, sola, y veo la felicidad en un par de ojitos brillantes y achinados por los cachetes que suben en una sonrisa que es completamente sincera. Pero no es mia, y me duele un poquito sentir que ya no puedo sonreir, que solamente me puedo reir. Sin embargo, no es envidioso este autoconvencimiento (que en propia esencia ya ha fallado, pero uno puede quedarse con la ilusión de que funcione), no, es un rincón mio que encontré hoy, y que no está bueno vivir en él, pero ya no queda otra, no quiero vivir buscando, no quiero vivir fracasando y no quiero vivir cayéndome de un piso 23 para no morirme jamás. No quiero que me disparen, no quiero golpear a la gente porque me desagrada, no quiero. Quiero enamorarme, quiero que asesinen a mi amor y vivir solamente para encontrar al asesino y comérmelo a mordiscones.
No puedo combatir esto, de ninguna manera. No puedo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario